“Cometí el error de jubilarme pronto”. 21/04/04

Esta cita de un chiste americano es utilizada, este fin de semana en un interesante artículo de LA VANGUARDIA,  por el economista Joaquín Trigo. En él destaca la reducida capacidad económica de los jubilados,  tanto para generar un consumo elevado como para ahorrar o invertir para su futuro o el de los suyos.

Todos sabemos que cuando nos jubilamos tenemos que vivir de la pensión que nos paga el Estado, muy inferior a los ingresos que antes percibíamos y que nos obligan a reducir nuestros gastos de forma vitalicia; parece un escenario poco alentador para el resto de nuestros días. Podemos exigir más al Estado, pero es poco realista pensar que nos aumentaran las pensiones, especialmente después de los periodos electorales. Y la leche, el pan y la carne siguen subiendo; y no digamos la oferta cultural, de ocio, los viajes…, nos queda cada vez más lejos de nuestras posibilidades.

Conviene reflexionar sobre qué podemos hacer nosotros para remediar esta situación económica que se degrada conforme nos hacemos mayores. Hay quien encuentra solución con la Hipoteca Inversa, que permite conseguir un complemento económico de por vida a su pensión sin tener que vender ni alquilar su vivienda. Quizás no pueda legar en herencia a sus hijos su vivienda sin haberla tenido que hipotecar: pero de esta manera consigue vivir mejor todos esos años, aprovechando el esfuerzo que hizo para comprar su vivienda hace ya años. Es una buena alternativa si no tiene otros ingresos o sus familiares no pueden ayudarle económicamente.

Escrito por jjorge el 21/04/2008 - Categoría:Opinión de JEC