¿Tranquilidad sobre las pensiones?. Editorial de EXPANSION. 18/06/08
Al ministro de Trabajo le ha faltado tiempo para replicar los avisos del gobernador del Banco de España sobre la necesidad de reformar cuanto antes las pensiones para evitar un colapso del sistema y garantizar la sostenibilidad de las finanzas públicas.
El sistema público de pensiones ha vivido en los últimos años un espejismo de bonanza, gracias fundamentalmente al balón de oxígeno a corto plazo del aluvión de mano de obra inmigrante, pero éste se desvanece a medida que el ritmo de crecimiento de los gastos empieza a ser muy superior al de los gastos por las características propias del sistema.
El avance de la recaudación hasta marzo crece un 8%, mientras que los pagos lo hacen casi el doble, un 14%. Si no se corrige, esta acusada desproporción provocará en los próximos años una severa insuficiencia financiera.
Es preciso, pues, abordar en el marco del Pacto de Toledo reformas en profundidad, que están claramente identificadas, y pasan fundamentalmente por aumentar la contributividad del sistema, por una mayor proporcionalidad entre lo cotizado y la prestación, lo que exigiría alargar a toda la vida laboral el periodo para calcular la pensión.
La afirmación del presidente Zapatero de que “podemos estar todos tranquilos” porque el sistema de pensiones tiene “buena salud” y es “sólido” gracias al fondo de reserva es una frivolidad, en tanto que dicho fondo apenas daría para pagar las pensiones ocho meses. Sería una ingenuidad confiar en el fondo de reserva como el gran salvavidas de las pensiones.
En vez de alentar falsas expectativas, haría bien el presidente en realizar la pedagogía necesaria sobre la realidad del sistema para mentalizar a los ciudadanos de los sacrificios que implica su necesaria reestructuración. (*)
(*) Comentario de Jubilarse en Casa. Es cierto que España debe abordar una profunda reforma por cuanto el sistema público de pensiones y los nuevos derechos tan vinculados a nuestros mayores como la Ley de la Dependencia no son sostenibles a medio plazo. A la falta de cultura planificadora de ahorro de los españoles, a corto plazo sólo disponemos de la Hipoteca Inversa para cubrir las necesidades de gran parte de los ciudadanos mayores de 50 años. Es conveniente que los ciudadanos sean conscientes de la posibilidad real de solucionar ahora todos aquellos problemas económicos en que se encuentran en el momento de la jubilación. Un mayor y mejor conocimiento de la Hipoteca Inversa pero también de una exposición clara por parte de las Administraciones Públicas, de las Entidades ofertantes, de los Medios de Comunicación tal y como lo está haciendo Jubilarse en Casa pude beneficiar a toda la sociedad para autofinanciar en parte sus necesidades de autonomía y mejora de calidad de vida al abandonar la vida laboral.

