Archivo para Octubre, 2008

Jubilarse en Casa en el 6º Salo de la Gent Gran de Terrassa, 11 y 12 de Octubre

Jubilarse en Casa en el 6º Salón de la Gent Gran (Gente Mayor) de Fira de Terrassa, Barcelona, del 11 al 12 de Octubre de 2008.

 

De nuevo, Jubilarse en Casa estará presente en un nuevo certamen vinculado a la gente mayor. Dispondremos de un stand propio (nº 49) dentro del recinto Ferial de Fira de Terrassa.

 

Les atenderemos personalmente de 10:00 a 13:00 y de 16:00 a 20:00 a cualquier consulta individual sobre la Hipoteca Inversa en función de las características de cada una de las personas que nos interpelen.

Le facilitaremos una estimación de la renta que podrán obtener de forma periódica y/o puntual así como le aclararemos cualquier duda que tengan sobre las características de las ofertas de Hipoteca Inversa de las distintas Entidades Financieras y Aseguradoras.

Asimismo, llevaremos a cabo tres charlas (sábado 11/10 a las 12:00 y a las 19:00 y domingo 12/10 a las 12:00) tituladas “Cómo Conseguir un Complemento Económico a su Pensión” en la zona de conferencias habilitada en el propio recinto ferial.

 

Como siempre, nos ponemos a su servicio y disposición para proponerle soluciones que le permitan seguir disfrutando de su autonomía económica y de la asistencia que precise, cuando y donde la necesite.

 

Somos Expertos Asesores en Hipoteca Inversa y trabajamos con y para usted.

 

Además, en el Recinto Ferial tendrá la posibilidad de participar en diferentes actividades y actuaciones tales como teatro, havaneras, espectáculos, clases de gimnasia… Además también se llevarán a cabo talleres participativos donde entidades y asociaciones realizarán actividades en vivo y para exponerlo al público visitante.

 

Esperamos saludarles personalmente y atenderles en todo lo que esté en nuestra mano.

Escrito por jjorge el 8/10/2008 - Categoría:6º Salo Gent Gran Terrassa 2008

Seis de cada diez mayores desearían permanecer en su domicilio en caso de dependencia, según un estudio. EP. 08/10/08

El 66% de los mayores desearía permanecer en su domicilio en caso de dependencia, según revela el estudio ‘Deliberación mayor’ presentado hoy en Santiago de Compostela en el marco del XVII Congreso de la Unión de Jubilados y Pensionistas (UDP).

De ese porcentaje de mayores dispuestos a quedarse en sus casas, el 36% lo haría con ayuda de familiares y un 33%, con personas contratadas. Frente a este grupo, el 28% manifiesta la voluntad de salir de su domicilio para recibir asistencia, bien en una residencia (15%); en casa de un familiar o un amigo permanentemente (10%) o rotando entre varios hijos (6%).

Por comunidades, la encuesta realizada a un total de 1.500 personas de 65 años en adelante revela que siete de cada diez mayores de Canarias, Navarra, Galicia y Murcia optan por la asistencia domiciliaria seguidos de Aragón, Baleares y Levante, con seis de cada diez de sus mayores dispuestos a recibir la ayuda en sus hogares.

Por su parte, los castellano-manchegos (34%), los gallegos, cántabros y extremeños (31%) son los más proclives a abandonar el hogar a la hora de recibir asistencia. Sin embargo, hay diferencias dependiendo de si se decantan por hacerlo contando con la participación de familiares, o no.

Así, Extremadura (56,55), Baleares y Galicia (55,6%), Cantabria (55%), Murcia (54,5%), Navarra (53,2%), La Rioja (50%) y Asturias (45,4%) son las comunidades cuyos mayores prefieren contar con sus familiares, mientras que en Castilla-La Mancha (57,6%), Cataluña (53,7%), Andalucía (53%), Canarias (52%), Madrid (49,3%), Castilla y León (49,1%), Levante (48,5%), Aragón (48,5%) y País Vasco (44,9) optan por buscar la asistencia fuera del ámbito familiar.

 

Escrito por jjorge el 8/10/2008 - Categoría:Noticias sobre Hipoteca Inversa

Los ancianos con vivienda deberán pagar más por su plaza residencial. El País. 08/10/08

Según publica hoy el País sólo los que ganen menos de 516 euros al mes tendrán atención gratuitaEl dependiente con recursos aportará entre el 70% y el 90% de sus ingresos

Los ancianos que tengan una vivienda en propiedad deberán pagar más por la plaza en la residencia que les corresponda, según la Ley de Dependencia. Salvo que tengan personas a su cargo, como una pareja, un ascendiente o hijos menores de 25 años que continúen viviendo en ella. Así se ha negociado entre las comunidades autónomas y el Gobierno, que estos días ultiman los criterios que determinarán la aportación de los ancianos y discapacitados para pagar el servicio que reciban.

El usuario pudiente acabará yéndose a centros privados, según los sindicatos

La ley, aunque universaliza las prestaciones para quien las necesite, establece una financiación a tres bandas: Gobierno, autonomías y el propio usuario. El decreto del copago (o sea, lo que aportará el usuario), a cuyo borrador ha tenido acceso este periódico, es el que ahora se está discutiendo. Y aún faltaría otro para completar la ley, el de acreditación de los centros que prestan servicios a los dependientes; en él se determinarán las condiciones de los geriátricos y de su personal.

La renta media no es igual en todas las comunidades autónomas, por eso aquellas donde los ciudadanos tienen menor capacidad económica tendrán que hacer un mayor esfuerzo inversor para solventar esta carencia. Los sindicatos siempre se han manifestado en contra de que los usuarios paguen, de forma global, más de un tercio del coste de los servicios. Si se ven obligados a desembolsar mucho dinero acabarán yéndose a las residencias privadas, alegan, o pidiendo una pequeña paga económica, algo que desvirtuaría por completo el espíritu de la ley. Pero esta condición, que lo que aportan los usuarios no supere un tercio del coste, es más difícil de cumplir en las comunidades pobres. Ésa es la razón por la que algunas autonomías demandan más financiación al Gobierno para poder atender adecuadamente estos servicios.

La Ley de Dependencia deja fuera de cualquier pago a las personas en peor situación económica, algo que en el decreto del copago se detalla: no aportarán nada de su bolsillo quienes no superen el indicador público de renta de efectos múltiples (el Iprem), que ahora está en 516 euros mensuales. Eso se especifica en el caso de que reciban ayudas distintas de una plaza de residencia.

El escollo de la negociación está en determinar cuánto aportarán los que tengan que ingresar en un geriátrico. Su vivienda computará a la hora de determinar su capital y cuánto ha de aportar. Algunas comunidades sugieren recurrir a una fórmula que ya utilizan: que esa vivienda sea objeto de una hipoteca inversa, es decir, que el anciano reciba una renta al mes a cambio de su casa, salvo que sus herederos quisieran recuperarla pagando la deuda. De esta manera, dicen, el anciano tendría capacidad económica para afrontar el pago de los servicios. Los sindicatos, que también negocian este decreto, rechazan que la vivienda habitual compute. Pero así será. Su valor se determinará por el catastro, que suele ser más bajo que el precio real de la casa.

En el borrador del decreto se recoge que el usuario ha de hacerse cargo de los costes hoteleros y de manutención que se le presten en una residencia cuando tenga ingresos suficientes. Las administraciones fijarán un precio de referencia por la plaza del geriátrico y el anciano pagará parte de él. La horquilla que se negocia va del 70% al 90% del capital de que dispone. El resto sería dinero de bolsillo del que dispondría el usuario para sus gastos. Una de las grandes discusiones en la negociación de este decreto es precisamente ésta, las tasas que han de pagar los usuarios en función de su renta. Algunas autonomías han propuesto que el dependiente pague hasta el 100% del servicio hotelero y de manutención que recibe en la residencia si tiene una renta superior a los 1.500 euros, es decir, tres veces el Iprem.

Y aún no hay acuerdo sobre si computará la vivienda en propiedad para determinar el coste que afrontará el dependiente que reciba un servicio a domicilio o que acceda a un centro de día.

Escrito por jjorge el 8/10/2008 - Categoría:Noticias sobre Dependencia