El 87 por ciento de las personas mayores prefiere quedarse en su hogar. LA VANGUARDIA. Núria Escur y Carina Farreras. 09/05/10
El siguiente artículo señala un aspecto esencial a la hora de decidir por un tipo de asistencia u otra: el económico. Éste aspecto debe ser abordado por la familia en su conjunto. Atender a una persona mayor requiere tiempo y formación y todo ello tiene un coste nunca decreciente. La fórmula genérica de financiación de la atención a las personas mayores se llama Hipoteca Inversa y conviene conocerla bien para valorar su uso.
Extractamos algunos aspectos relevantes del artículo, que pueden leer en su totalidad en el siguiente enlace
“Una residencia pública cuesta entre 1.700 y 1.850 euros al mes; una privada, entre 1.500 y 2.400”
La Encuesta sobre Personas Mayores 2010 señala que el 87,3% de los españoles mayores de 65 años prefiere vivir en su casa, aunque sea solo, pero con el paso de los años muchos acaban en el hogar de los hijos –especialmente, hijas– después de que el 49% se haya dedicado al cuidado de sus nietos. En Catalunya, el precio de una plaza en residencia pública oscila entre 1.700 y 1.850 euros al mes (según los datos facilitados por Acció Social i Ciutadania). En las residencias privadas –con más variabilidad–, entre 1.500 y 2.400 euros. A menudo, esa acaba siendo una circunstancia determinante: la economía.
Vivir en Casa Mientras Sea Posible
[…] “Yo quiero que mi madre esté vinculada a su hogar mientras sea posible: por la noche dormirá en casa. Pero también le digo que para mi vejez lo tengo muy claro: llegado el momento, que me lleven a un centro especializado. No quiero que mis hijas y mi marido tengan que cargar conmigo”, explica la hija de M.ª Paz en una reflexión macerada durante años de dificultades” […]
Un nuevo hogar en la Residencia
[…] “Hace ya tres años que cerró tras de sí la puerta de casa para ir a su nuevo… ¿hogar? “Sí, es mi casa. Me cuesta decirlo pero lo es. Todas las cosas de mi habitación son mías. A veces mis hijos me piden que me quede a cenar, pero yo tengo ganas de volver. Y además, me gusta la comida”. Admite que le costó un poco adaptarse, “pero he descubierto que no me hace falta nada más”. A cambio, ha conocido a gente interesante (bibliotecarias, maestras, enfermeras…). “Nos relacionamos, pero hay mucha corrección: nunca traspasamos la puerta” […]
El Coste de la Asistencia Continua en Casa
[…] “La salud de Roser Jordà, de 72 años, no es lo mejor que le ha regalado el destino, que también le arrebató a su marido hace doce años. Sola, con problemas de visión, de articulaciones, superando las consecuencias de un tumor cerebral, tuvo que aceptar finalmente ser cuidada. Al principio, sólo de día; después de varias caídas, también por la noche. Dos mujeres se ocupan de su cuidado: Magnolia, de lunes a viernes, y María, sábados y domingos. El coste total ronda los 2.400 euros. Con este dinero podrían encontrar un buen geriátrico con servicios médicos las 24 horas. Pero los privilegios de ninguna residencia privada suplirían, a juicio de la familia y de ella misma, la felicidad de vivir en su hogar, rodeada de sus recuerdos. Y con su libertad. Toda la familia tuvo claro que nunca la llevarían a un “aparcadero” después de la experiencia de la abuela con alzheimer, madre de Roser, en varias residencias geriátricas. “En su caso, no hubo más remedio y, al final, encontramos una pequeña donde la cuidaban bien”. […]





