Cuando le toca al Yang. 25/08/08
Durante estos meses de verano, hemos conocido informaciones del pasado, datos estadísticos que revelaban lo que todos vivimos cada día; incremento de precios, incremento de costes financieros, disminución de las ventas, ajustes de plantillas…, en definitiva, malos datos que fundamentan pésimos augurios que alimentan la Incertidumbre sobre nuestro futuro. El Yang se impone.
En esta fase de “Depresión Social Económica” deberíamos requerir de nuestros Representantes que actúen como Estadistas y no como Gestores Estadísticos como aparecen a los ojos de los ciudadanos. Los administrados requieren de un objetivo creíble y una guía convincente impulsada por líderes empáticos y suficientemente cualificados para dirigir el navío en plena borrasca.
Entramos de lleno en el debate de los presupuestos del 2009, tanto en el ámbito público como en el privado, y precisamos saber cuál puede ser nuestro futuro para avanzar decididamente hacia él, aún a pesar que gran parte de los elementos que encontraremos en nuestro camino están fuera de nuestro control.
Para prevalecer en 2009, deberemos asumir el cambio que se está produciendo y saber que se exigirán sacrificios, se propicien directamente o se atiendan desde el palco. Es el momento del Gasto Inteligente, del Ajuste del Sistema y de la Inversión en Nuevas Oportunidades, ya que se darán las condiciones adecuadas para que estas acciones “en desuso” puedan impulsarse y batir las barreras de la inercia de una sociedad acomodada desde hace más de una década. El Ying se difumina.

