La Hipoteca Inversa: cómo conseguir liquidez inmobiliaria en tiempos de crisis. 17/08/09
(Artículo de Opinión parcialmente publicado el 20/08/09 en el diario LA GACETA DE LOS NEGOCIOS. ver link )
Más de una veintena de cajas de ahorros, bancos y compañías aseguradoras ofrecen productos de Hipoteca Inversa en España desde 2.007, número que se incrementará en los próximos meses a tenor del boom del llamado mercado “senior”, el nuevo filón dorado español para las Entidades Financieras.
Cuando la Ley 41/2007 de Reforma del Mercado Hipotecario reguló a finales de 2007 la Hipoteca Inversa, se asentaron las bases de un revolucionario instrumento financiero que permite movilizar el patrimonio inmobiliario de aquellos ciudadanos, propietarios de una vivienda, que hayan cumplido los 65 años.
La Hipoteca Inversa, formulada en Reino Unido en 1965 y exportada a otros países como EEUU en 1982, es un producto financiero que ha madurado de forma distinta según la sociedad y economía que lo ha acogido, con usos tanto previsionales como vinculados a la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos.
En España, se pensó que el uso principal de la Hipoteca Inversa se destinaría a asegurar un complemento de pensión hasta el fallecimiento del titular. Actualmente, este uso estructural se ve eclipsado por necesidades coyunturales, económicas e inmobiliarias. Una gran mayoría de ciudadanos buscan en la Hipoteca Inversa el medio que les permita disponer de liquidez inmobiliaria; esto es, que les permita recibir una parte del valor de su vivienda en un solo pago o en pagos mensuales durante una serie limitada de años.
Alternativa al Mercado Inmobiliario
Hasta la aparición de las Hipotecas Inversas, esta liquidez se obtenía fundamentalmente con la venta de la vivienda. Hoy por hoy, este mercado inmobiliario es prácticamente “ilíquido” o bien determina unos precios de transacción no aceptables para el vendedor, con lo que la decisión de ganar tiempo para llevar a cabo una venta en mejores condiciones se convierte en un aspecto fundamental para preservar el valor patrimonial.
Este tiempo se consigue mediante la contratación de una Hipoteca Inversa, que avanza parte del valor de la vivienda para atender necesidades inmediatas sin tener que desprenderse precipitadamente del bien. Hemos de tener en cuenta que los actuales Valores de Tasación (prácticamente estabilizados en los del año 2005), permiten disponer de una revalorización muy considerable de la vivienda en relación a su precio de adquisición original.
La Refinanciación de Particulares
Debido al persistente deterioro del mercado laboral y la reducción de ingresos que afecta a miles de autónomos y pequeños empresarios, los procesos de reestructuración de deuda están siendo fomentados desde las propias Entidades Acreedoras. En este contexto, la Hipoteca Inversa se utiliza para lograr liquidez a corto plazo con la aportación de nuevas garantía (viviendas no hipotecadas o con hipotecas residuales) en el marco de las llamadas “herencias avanzadas”: padres que ayudan hoy a sus hijos “adelantándoles” parte del valor de la vivienda que éstos recibirán en herencia cuando los padres fallezcan.
Consideraciones Morales
La Hipoteca Inversa y su uso choca con una buena parte de la cultura tradicional española, tanto sociológica como económica. Lo es como lo fue en su momento la introducción del crédito hipotecario para la adquisición de viviendas hace más de 30 años. A pesar de ello, actualmente se contratan del orden de 800 Hipoteca Inversas mensuales, cifra que dobla las contrataciones de 2008.
Por la especificidad del producto y por las variadas opciones existentes en el mercado, es conveniente contratar un Asesoramiento Independiente como el que ofrece Jubilarse en Casa SL. Este asesoramiento, contemplado como obligatorio según la Ley 41/2007 de Reforma del Mercado Hipotecario, pretende preservar los derechos de los ciudadanos y facilitarles que puedan comparar y elegir la opción que mejor les convenga.
Muchos imponen sus visiones particulares para fijar a otros los usos morales de la Hipoteca Inversa, cuando lo fundamental es facilitar a los ciudadanos los medios para que puedan decidir cómo pueden utilizar su patrimonio para atender a sus necesidades, sin entrar en ningún tipo de consideración ética. Hemos re recordar que la Hipoteca Inversa está destinada a ciudadanos suficientemente mayores de edad (+64 años) a los cuales no se les reclamará el pago de la deuda mientras sigan con vida y conserven la propiedad de la vivienda.
Si nuestros mayores estiman que les conviene utilizar en vida su patrimonio más que legarlo a sus herederos, ¿quién puede limitarles esta decisión soberana?.

